¡ME CAGO´N LA PITA! Episodio III: la afinación fina.




Este va a ser mi último post (de momento) dedicado a la afinación de la pita o pajuela y el punteru. Hoy voy a hablar de lo que llamamos afinación fina, es decir, cuando hemos afinado todas las notas, pero hay alguna suelta que se nos queda desafinada y se nos resiste.

Vamos a ir viendo los problemas más comunes y su solución:

1- Alguna nota o notas están altas: si la mayoría de notas están afinadas pero tenemos alguna que se queda un poco alta, la mejor solución es tapar un poco el agujero de esa nota con un poco de cinta adhesiva. Lo haremos delante del afinador para saber cuanto tenemos que tapar. Ésto, auque hay gente que por estética o purismos no lo quiere hacer, es una solución rápida, cómoda y utilizada por muchos profesionales. 

En caso de suceder al revés (alguna nota baja), nunca, bajo ningún concepto abrir agujeros, es preferible afinar la nota que queda baja y poner celos en todas las demás, aunque quede el puntero hecho un adefesio. Retocar agujeros es algo que tiene que hacer nuestro artesano de confianza (si fuera necesario), pues si lo hacemos sin conocimiento de causa podemos echar a perder el punteru.

2- El Si bajo rasca: si las notas bajas de la gaita, especialmente el Si bajo, rascan, suele ser problema de que la pita/pajuela está muy suave. En el anterior post ya vimos que hacer para endurecerla: abrirla cerrando los nudos del freno o humedeciéndola y/o metiendo una alfiler entre las palas y en último caso engordarla. 

3- Mi bajo: tapamos con un poco de cinta la tronera trasera. Lo haremos delante del afinado, como en el punto uno, para saber cuanto hay que tapar.

4- Fa alto: suele ser que la zona de vibración de las palas es muy pequeña (palas gordas). Hay que raspar un poco. empezaremos por la punta de la pita/pajuela, y si la nota no afina vamos rascando un poco hacia el frenu, pero con cuidado de no quitar mucho por ésta zona para no debilitar las palas, en esta zona siempre se retoca muy poco.

5- La bajo: este es un problema muy frecuente en las gaitas antiguas. Hoy día los artesanos consiguen gaitas más estables y afinadas. Sin embargo es un problema frecuente cuando la pita/pajuela está muy abierta o si es demasiado larga. En el primer caso vasta con cerrarla un poco: apretando un poco las palas con los dedos o con el frenu (separando los nudos); en el segundo caso podemos cortar un poco la punta, teniendo en cuenta que después habrá que rasparla un poco.

6- Si natural alto se sube de tono: Esta es una nota delicada que requiere mucha presión de fuelle, pero poca presión de brazo. Sin embargo puede pasar que por poco que apretemos, la nota se sube sonando casi como el Do alto.

Esto sucede o por que la pita/pajuela es nueva, o no se ha tocado, o bien porque es vieja y está muy suave y resobada. En el primer caso, no hay que manipularla mucho de entrada, probaremos a humedecerla un poco y tiraremos a tocar para que coja humedad y trabajen las palas. En el segundo caso intentaremos abrirla un poco siguiendo los métodos que ya conocemos: cerrando los nudos del freno o humedeciéndola y/o metiendo una alfiler entre las palas.

7- Problemas al requintar: Cuando cuesta requintar suele ser: o bien porque la pita/pajuela es nueva y está muy dura (habría que tocar con ella y si no ablanda rasparla para ponerla un poco más suave); bien porque está muy abierta ( la cerraríamos); o bien porque esta muy afuera del asiento y habría que meterla un poco quitando hilo.


Esto es todo de momento, espero que este resumen muy resumido pueda ser clarificador y de ayuda en esos momentos en que la pita/pajuela nos desespera.

Y como siempre digo: acude a tu artesano de confianza ante cualquier problema.